28 septiembre 2008
El Rey
Yo sé bien que estoy afuera
Pero el día en que yo me muera
Sé que tendrás que llorar.Llorar y llorar.
Dirás que no me quisiste
Pero vas a estar muy triste
Y así te vas a quedar.
Con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero,
Y mi palabra es la ley,
no tengo trono ni reina
Ni nadie quien me comprenda...
Pero sigo siendo El Rey.
Y yo sigo siendo El Rey, El Rey sigo siendo yo..
Una piedra en el camino
Me enseñó que mi destino
Era rodar y rodarRodar y rodar
Después me dijo un arriero
Que no hay que llegar primero
Sino hay que saber llegar.
Con dinero y sin dinero
hago siempre lo que quiero,
Y mi palabra es la ley
no tengo trono ni reina
ni nadie quien me comprenda
pero sigo siendo El Rey.Y yo sigo siendo El Rey,
El Rey sigo siendo yo...
Luxúria i respecte

M'ha fet gràcia la resposta que va donar quan li van preguntar quin era el secret per a tenir un matrimoni tan durador amb la seva dóna (50 anys!!): "dosis correctes de luxúria i respecte".
Genial!! És la resposta correcta. És la manera correcta.
Hi pensaré.
PD: Veient la foto desmenteixo les informacions de que som germans!!
26 septiembre 2008
L'observatori
El sentit de la responsabilitat
M'ho va ensenyar el meu pare. Ell no ho sap, perquè no ho va fer amb paraules ni discursos grandiloqüents. Ho va fer amb les seves actuacions, la seva forma de veure la vida.
Ho va fer durant la transició, quan jo era petit i em deia que anava a prendre mides a un senyor per fer-li un vestit (el meu pare era sastre) i jo em mosquejava perquè cada dia a la mateixa hora i mig en secret anar a prendre mides... Ara ja sé que anava a reunions subversives de l'UGT i del Partit.
Ho va fer quan el Cesc Baltasar no se'n sortia amb la Generalitat per aconseguir dotacions per a les escoles de Sant Feliu i va posar en peu de guerra les AMPAS de Sant Feliu, malgrat les seves diferències amb el Cesc. Deia que la seva obligació no era fer fora el Cesc, per molt que volgués, sinó que el meu germà i jo tinguéssim una pista de futbol on jugar a l'hora de l'esbarjo.
Ho va fer quan va assumir responsabilitats al PSC. Eren moments difícils, de convulsió interna, baralles, expulsions, denúncies... Però el seu sentit de la responsabilitat el va fer posar-se al front d'un grup de gent amb voluntat de treballar. I no va parar fins que va veure un alcalde socialista a la seva ciutat.
Ho va fer essent regidor. Quasi sense estudis, amb una formació treta de la vida quotidiana, de l'observació, de les lectures històriques i de la seva sempre senzilla però acurada anàlisi del seu voltant, es va presentar (de número 2!!). I les coses van començar a anar d'una manera diferent.
Ho va fer retirant-se a temps. Que vinguin altres. Però sobre tot el seu sentit de la responsabilitat es va palesar quan va seguir currant com a militant de base, amb poques forces però amb coratge i ganes. Com en temps de la transició.
Avui reflexiono sobre això perquè toca. Perquè per fer gran una empresa, una família, un país o simplement una relació cal sentit de la responsabilitat.
Només així podrem ser grans. Només així podrem ser més grans.
Avui toca sentit de la responsabilitat.
Kindred
25 septiembre 2008
El casarse pronto y mal
En este miserable estado pasan tres años, y ya tres hijos más rollizos que sus padres alborotan la casa con sus juegos infantiles. Ya el himeneo y las privaciones han roto la venda que ofuscaba la vista de los infelices: aquella amabilidad de Elena es coquetería a los ojos de su esposo; su noble orgullo, insufrible altanería; su garrulidad divertida y graciosa, locuacidad insolente y cáustica; sus ojos brillantes se han marchitado, sus encantos están ajados, su talle perdió sus esbeltas formas, y ahora conoce que sus pies son grandes y sus manos feas; ninguna amabilidad, pues, para ella, ninguna consideración. Augusto no es a los ojos de su esposa aquel hombre amable y seductor, flexible y condescendiente; es un holgazán, un hombre sin ninguna habilidad, sin talento alguno, celoso y soberbio, déspota y no marido... en fin, ¡cuánto más vale el amigo generoso de su esposo, que les presta dinero y les promete aun protección! ¡Qué movimiento en él! ¡Qué actividad! ¡Qué heroísmo! ¡Qué amabilidad! ¡Qué adivinar los pensamientos y prevenir los deseos! ¡Qué no permitir que ella trabaje en labores groseras! ¡Qué asiduidad y qué delicadeza en acompañarla los días enteros que Augusto la deja sola! ¡Qué interés, en fin, el que se toma cuando le descubre, por su bien, que su marido se distrae con otra...!
¡Oh poder de la calumnia y de la miseria! Aquella mujer que, si hubiera escogido un compañero que la hubiera podido sostener, hubiera sido acaso una Lucrecia, sucumbe por fin a la seducción y a la falaz esperanza de mejor suerte.
Una noche vuelve mi sobrino a su casa; sus hijos están solos.
-¿Y mi mujer? ¿Y sus ropas?
Corre a casa de su amigo. ¿No está en Madrid? ¡Cielos! ¡Qué rayo de luz! ¿Será posible? Vuela a la policía, se informa. Una joven de tales y tales señas con un supuesto hermano han salido en la diligencia para Cádiz. Reúne mi sobrino sus pocos muebles, los vende, toma un asiento en el primer carruaje y hétele persiguiendo a los fugitivos. Pero le llevan mucha ventaja y no es posible alcanzarlos hasta el mismo Cádiz. Llega: son las diez de la noche, corre a la fonda que le indican, pregunta, sube precipitadamente la escalera, le señalan un cuarto cerrado por dentro; llama; la voz que le responde le es harto conocida y resuena en su corazón; redobla los golpes; una persona desnuda levanta el pestillo. Augusto ya no es un hombre, es un rayo que cae en la habitación; un chillido agudo le convence de que le han conocido; asesta una pistola, de dos que trae, al seno de su amigo, y el seductor cae revolcándose en su sangre; persigue a su miserable esposa, pero una ventana inmediata se abre y la adúltera, poseída del terror y de la culpa, se arroja, sin reflexionar, de una altura de más de sesenta varas. El grito de la agonía le anuncia su última desgracia y la venganza más completa; sale precipitado del teatro del crimen, y encerrándose, antes de que le sorprendan, en su habitación, coge aceleradamente la pluma y apenas tiene tiempo para dictar a su madre la carta siguiente:
Madre mía: Dentro de media hora no existiré; cuidad de mis hijos, y si queréis hacerlos verdaderamente despreocupados, empezad por instruirlos... Que aprendan en el ejemplo de su padre a respetar lo que es peligroso despreciar sin tener antes más sabiduría. Si no les podéis dar otra cosa mejor, no les quitéis una religión consoladora. Que aprendan a domar sus pasiones y a respetar a aquellos a quienes lo deben todo. Perdonadme mis faltas: harto castigado estoy con mi deshonra y mi crimen; harto cara pago mi falsa preocupación. Perdonadme las lágrimas que os hago derramar. Adiós para siempre.
Acabada esta carta, se oyó otra detonación que resonó en toda la fonda, y la catástrofe que le sucedió me privó para siempre de un sobrino, que, con el más bello corazón, se ha hecho desgraciado a sí y a cuantos le rodean.
No hace dos horas que mi desgraciada hermana, después de haber leído aquella carta, y llamándome para mostrármela, postrada en su lecho, y entregada al más funesto delirio, ha sido desahuciada por los médicos.
«Hijo... despreocupación... boda... religión... infeliz...», son las palabras que vagan errantes sobre sus labios moribundos. Y esta funesta impresión, que domina en mis sentidos tristemente, me ha impedido dar hoy a mis lectores otros artículos más joviales que para mejor ocasión les tengo reservados.
El Pobrecito Hablador, n.º 7, 30 de noviembre de 1832
24 septiembre 2008
Las Palabras
El hombre, por el contrario, el hombre habla y escucha, el hombre cree, y no así como quiera, sino que cree todo. ¡Qué índole! El hombre cree en la mujer, cree en la opinión, cree en la felicidad... ¡Qué sé yo lo que cree el hombre! Hasta en la verdad cree. Dígale usted que tiene talento. «¡Cierto!», exclama en su interior. Dígale usted que es el primer ser del universo. «Seguro», contesta. Dígale usted que le quiere. «Gracias», responde de buena fe. ¿Quiere usted llevarle a la muerte? Trueque usted la palabra y dígale: «Te llevo a la gloria»; irá. ¿Quiere usted mandarle? Dígale usted sencillamente: «Yo debo mandarte». «Es indudable», contestará.
He aquí todo el arte de manejar a los hombres. ¿Y es malo el hombre? ¿Qué manada de lobos se contenta con un manifiesto? Carne pedirán, y no palabras. «El hambre, oh lobos –decidles–, se ha acabado: ahogado el monstruo para siempre...» «¡Mentira –gritarán los lobos–: ¡al redil, al redil!, el hambre se quita con cordero...» «La hidra de la discordia, oh ciudadanos –dice por el contrario un periódico a los hombres–, yace derribada con mano fuerte: el orden, de hoy más, será la base del edificio social; ya asoma la aurora de justicia por qué sé yo qué horizonte; el iris de paz (que no significa paz) luce después de la tormenta (que no se ha acabado); de hoy más la legalidad (que es la cuadratura del círculo) será el fundamento del procomún...», etc., etc. ¿Ha dicho usted «hidra de la discordia», «justicia», «procomún», «horizonte», «iris» y «legalidad»? Ved enseguida a los pueblos palmotear, hacer versos, levantar arcos, poner inscripciones. ¡Maravilloso don de la palabra! ¡Fácil felicidad! Después de un breve diccionario de palabras de época, tómese usted el tiempo que quiera: con sólo decir «mañana» de cuando en cuando y echarles palabras todos los días, como echaba Eneas la torta al Cancerbero, duerma usted tranquilo sobre sus laureles.
Tal es la historia de todos los pueblos, tal la historia del hombre... Palabras todo, ruido, confusión: positivo, nada. ¡Bienaventurados los que no hablan, porque ellos se entienden!
Revista Española, n.º 209, 8 de mayo de 1834. Firmado: Fígaro. (M.J. Larra)
22 septiembre 2008
Ulls
Es lo que tiene
20 septiembre 2008
Dolents
Volien fer-me pupa, però no hi era. Només hi ha hagut danys materials.
Si ho haguéssin aconseguit segurament no podria escriure ara mateix aquest post. I estaria encara plorant de la ràbia.
He hagut de dormir fora de casa, perquè els dolents no m'han deixat entrar aquesta nit.
El millor de tot és que he comprovat, un cop més, que tinc gent que m'estima.
Tinc qui m'ha escoltat i m'ha tranquil·litzat, des de la distància i la proximitat. La seva veu serena, la seva capacitat per a pensar em van ajudar en els primers moments de nervis. Sé que si hagués pogut hagués vingut de seguida per abraçar-me.
Tinc qui va posar el seu sofà a la meva disposició per a dormir, si calia.
Tinc qui ha deixat la feina per venir a reparar els danys i donar-me consells pràctics.
Tinc qui m'ha fet el dinar, m'ha vetllat la migdiada i m'ha cuidat la casa mentre jo no hi era. Gràcies, mami.
I tinc qui em va fer passar una nit encantadora, fent-me oblidar que els dolents havien vingut.
Ara tinc son, tinc nervis i estic cansat. I estic emprenyat perquè encara haig de donar gràcies a que els dolents van fer-me poc mal. Els dolents són dolents.
Però sobre tot tinc la gent que m'estima i que a la crida de socors es pregunten si estaré bé.
Us estimo.
16 septiembre 2008
La voz
28 agosto 2008
COMO UN SUSURRO

27 agosto 2008
Dedicado
Algo que debí escribir y nunca hice, porque pensaba que no debía y resulta que sí quería.
Algo que no hace falta que escriba porque ya se sabe lo que voy a decir.
Palabras que no hace falta leer porque ya se han oído.
Palabras que no se necesita escuchar para saber que significan.
Palabras que no hace falta tocar porque ya se sabe que tacto tienen.
Palabras que no es necesario oler, porque su perfume es eterno.
Palabras que ya me comí, y cuyo amargor aún perdura.
Palabras que suenan mejor en Serrat, pero que suenan como suenan, huelen como huelen y saben como saben.
Post data...
16 agosto 2008
A Egipto!!

Hacía tiempo que deseaba hacer ese viaje y, mira por donde, en pocos días me veo allí.
No quiero llenar este bloc con todas las aventuras, así que os remito al bloc que hemos creado para la ocasión. No sé si podremos actualizarlo cada día (dependerá de las posibilidades de conexión), pero al menos al regreso habrá algo colgado.
Os espero en Liantes en Egipto (pincha para enlazar).
21 julio 2008
PDL

Tenía pensando escribir sobre mis 40 años (¡joder! ya los cumplí), sobre mis andanzas con “El clan de los mentirosos”, sobre mis vacaciones o sobre el concierto de Police (vaya bodrio, madre mía). Pero al encender el ordenador siempre encontraba alguna otra cosa que hacer más perentoria o menos cansada.
Hoy no es que sea ningún día especial, pero ha llegado a mis manos un relato, del que me ha gustado en especial un trozo. No es nada extraordinario, pero mira... Así que he pensado que una buena de retomar el blog de manera poco cansada podría ser transcribiendo lo que otro ha escrito.
Prometo intentar no perder el ritmo y volver a plasmar aquí mis pensamientos, conjeturas y paridas vitales.
Hala, me voy a ver CSI.
Aquella mañana se levantó cansado. No había dormido bien y el crujir de sus huesos le recordó que el tiempo pasaba sin perdón. Había pasado mucho tiempo desde que vivía, sólo, en aquella casa de cristal.
Se miró en el espejo, sucio, y vio un rostro triste, con el pelo largo y despeinado. Se apoyó sobre el mármol, también sucio, como estaba el resto de la casa desde aquel día en que la alegría había huido de su existencia. Sopló y decidió lavarse la cara. Al menos que los insectos que ya le hacían compañía no abandonaran sus plácidas guaridas y se le engancharan en los restos de las lágrimas derramadas.
Hizo, como cada mañana desde hacía tiempo, dos tazas de café. Se tomó una y dejó enfriar la otra. Había cogido la costumbre de combinar un café caliente con otro frío.
Se vistió con lo primero que encontró y rebuscó entre los cajones de la mesa un trozo de papel y un lápiz.
Ella le había enseñado a leer y a escribir. Sonrió al pensar que no sólo le había iniciado en el placer de la lectura y en la grafía, sino también a leer en los ojos de las personas, en sus gestos y en sus silencios. Por eso supo que los silencios que le llegaron desde que ella se fue tenían un significado que sólo él sabía comprender.
Empezó a escribir, como tantas otras veces, una carta de amor. Otra carta que sabía nunca llegaría a destino.
Le repitió cuánto la echaba de menos, le pedía perdón sin saber bien porqué, le rogaba que le pidiera que le abrazara, que pusiera sus manos sobre sus senos, que le dijera que le quería.
Le contaba lo que había soñado, siempre con ella en el centro de su delirio onírico, preguntándole si ella también soñaba con él.
Como siempre que escribía, el lápiz se le escapó de entre los dedos y una lágrima diluyó el carboncillo del trazo grueso marcado sobre el papel.
Y como siempre que escribía, rompió en mil pedazos la carta y suspiró renegando de su mala suerte.
Cogió una botella de Johny Fish de las decenas que apilaba junto a la basura desde que la desesperación le llevó a ahogar sus penas en alcohol. Puso en ella otro trozo de papel escrito y abrió el ventanal.
Las primeras olas del día rompían contra las rocas, a poco de la casa. Se zambulló en las aguas frías y nadó. Cuando ya apenas divisaba la silueta de lo que quiso que fuese su nido de amor eterno abrió la mano y dejó que la botella se alejara siguiendo el curso de la corriente del mar.
Otra botella más. Otro mensaje más. Un papel sencillo, como él, con sólo dos palabras escritas: “TE QUIERO”.
02 marzo 2008
Mi niña
Una niña que crece feliz porque sus papás tienen trabajo, una vivienda digna y ella una educación también digna.
Una niña que puede ir al médico gratis, igual que su amiga que vive en un pequeño pueblo del occidente español. También es feliz, a pesar de que sus padres decidieron que fuera a una escuela pública, donde el dinero no hace diferentes a los niños, y donde todos tienen las mismas oportunidades, con independencia del color de la VISA de su padre, del color de su piel o de la fe que profesan.
Yo quiero que mi hija crezca en un país en el que no se siembre la discordia y en el que la lengua que hablas no te haga parecer raro.
Yo quiero que mi hija vaya a la Universidad y que tenga acceso a una beca. Quiero que si puede, pueda.
Quiero que si trabaja de funcionaria no le congelen el sueldo y que si gana mucho dinero, pague muchos impuestos. Y que si gana poco, tenga derecho a una vivienda digna.
Quiero que viva en un país donde ser mujer no sea un impedimento para crecer, un país donde se luche por romper las barreras de la discriminación y la violencia. Donde ser mujer no sea un peligro para su integridad.
Quiero que si se enamora de una camarera nacida en otra parte del mundo, con otro color de piel y con otro acento, no sienta vergüenza porque unos politicastros de mierda piensan que su amada no sabe hacer bien el café.
Y quiero que si se quiere casar, pueda. Y si no se quiere casar, también pueda.
Quiero que si su tiene o adopta un hijo con alguna malformación, la ciencia estudie como sanarle, sin que la hipócrita moral de los obispos se lo impida. Y que si quiere abortar, lo haga.
Pero quiero que viva tranquila porque si a su padre le hace falta ayuda cuando sea mayor, la tendrá, y no dependerá exclusivamente de ella. Que cuando se jubile o se quede viuda, tenga una pensión más que digna.
Yo no quiero que a mi hija le enseñen la palabra de Dios en la escuela, porque esa palabra la tiene que sentir dentro de ella. No quiero que viva en un lugar donde los curas mandan en el Gobierno.
Yo no quiero que mi hija viva en un país que fomente la guerra y no busque la paz.
Yo no quiero que mi hija viva en el país de las mentiras.
Mi hija todavía no puede decidir el destino colectivo de su país. Pero yo si puedo.
Y yo puedo evitar que vuelvan los tiempos de la guerra, de la mentira institucional, del enfrentamiento, del odio, de la discriminación, de la xenofobia política, de la brecha social, de la universidad de élite, de la sumisión al poder americano.
Yo puedo hacer que sigamos avanzando.
Por eso yo, el día 9 iré. No quiero que ellos vuelvan.
28 agosto 2007
Repuesta a la carta abierta de "L@s Macarras de la moral"
25 abril 2007
Dejadme que hable de Manolo
Pero ayer no estaba contento por los demás, lo estaba por él. Porque ayer se hizo público que había sido merecedor del Premio Primer de Maig. No sé si irá con corbata a que el President Montilla (¡uno de los suyos!) le entregue el galardón, pero ese es un detalle sin importancia porque la elegancia de Manolo va con él. Porque Manolo es elegante (¡¡y galante!!) cuando se viste para la boda de sus hijos, cuando lleva el pin de los que han sido concejales de su Ayuntamiento, cuando lleva el mono de la SEAT o cuando lleva unos pantalones viejos embadurnados de cola de la de pegar carteles con la foto de otro.
Manolo sabe quién es, pero nunca se hace notar. Manolo es de esos tipos que sirven para un roto y para un descosido. Sirvió para rellenar las listas en las primeras elecciones municipales de la democracia; sirvió para ser uno de los tres concejales de la siguiente (y lo pasaron realmente mal); sirvió para presidir el Comité de Empresa de SEAT; sirvió para volver a ser concejal, para dejar de serlo y para ir el último.
Manolo es de esos tipos que se levantan a las cuatro de la mañana para ir al taller de prensas, para coger el megáfono en una huelga, para pactar despidos, para montar elecciones sindicales, para presidir una asociación de vecinos o para ir al entierro de un viejo amigo. Porque Manolo es de esos tipos que sirven para currar y que curran. Es de esos tipos catalano-extremeños que siguen levantando este país, de los que sin complejos reconoce los titulitos de los demás, pero que no le amedrentan.
Por eso, el Premio Primer de Maig es el mejor reconocimiento que se le puede dar a Manolo. O al Guerra, como siempre le hemos llamado.
Algún día, antes de que se retire del todo (cosa que dudo, conociéndolo), la gente que tanto hemos aprendido de él, de sus buenas formas (aunque no os recomiendo verlo enfadado, ¡buf!), de su disposición y sobre todo de su inagotable energía y vitalidad, le tendremos que hacer nuestro homenaje.
Entre tanto, dejadme que hable de Manolo.
Entre tanto, Manolo, déjame que siga diciendo aquello de "los más veteranos, como Guerra…".
Y entre tanto, Guerra, sigue luchando por los demás. Sigue trabajando para que los sicarios del mal no vuelvan a hacer daño.
¡SALUD, COMPAÑERO!
12 marzo 2007
Se busca un niño

22 febrero 2007
Happy Birthay, Oldfather!

¡Hola viejo! ¿Dónde andas metido?
Esta mañana, al levantarme (ya sabes lo mucho que me cuesta hacerlo) he tenido la impresión de que hoy era un día especial. ¡Claro! Hoy hace dos años que me dijiste adiós. Bueno no dijiste nada, te llevaste tus pensamientos y tus sufrimientos, en silencio, como es normal en ti. Todo para no hacernos sufrir. ¡Ay, madre!
Y en todo este tiempo tampoco has dicho nada. Estás ahí, en la pantalla de mi ordenador, en primer plano, sonriente, con tu nieto en brazos, pero no articulas palabra. Sí, ya sé que a veces no hace falta, que el brillo de tus ojos ya dicen suficiente, como me lo dijeron aquel día en que vi como los cerrabas un poco, luego para siempre. Pero es que me gustaría tanto oir tu voz. No quiero olvidarla, como no quiero olvidar nada, absolutamente nada de lo que hemos vivido, compartido, discutido, sentido y callado, a veces sin palabras, con sólo una mirada, con sólo una sonrisa.
Creo que sólo te dije una vez que te quería y no sabes como me duele no haberlo hecho más. Fue aquel día en que me pediste perdón, el día en que descubrí que mi padre era humano, que también se equivocaba, que también discutía y se enfadaba con su pareja, que también tenía problemas y no siempre se sabía controlar. Sólo fue una vez, pero me sirvió para toda la vida, y me servirá para ser mejor, no lo dudes.
¡Pero fueron tantas las veces que me dijiste lo que me querías con esos ojitos que nunca volveré a ver brillar! Tú también sabes lo mucho que te quiero, ¿verdad?
Supongo que ya sabes lo de la Plaza Falguera y todo eso. ¡Jolín! Juan Antonio nos hizo una jugada el día de su elección como candidato, al recordarnos quien le puso tanto ahínco a la remodelación de la plaza. Ah, claro, que no te lo he explicado: lo hemos vuelto a elegir, faltaría más. Aquel día sólo faltabas tú para defender su candidatura diciendo aquello de “lo conozco desde que era así”, “como si fuera mi hijo…” (je, je, ¿recuerdas que te dije que si era como tu hijo, yo ya tenía otro sobrino?).
Por cierto, ayer me dijo una amiga que le enviciaban los pinchos y le prometí que este octubre se comería los mejores que se pueden hacer. Pero no conté con que a lo mejor no estás, así que recuérdame que hablemos del tema antes de la Festes de Tardor y ya veré como lo hago.
Hace tanto que no nos vemos que se me acumulan las noticias. Intentaré ir a verte al chiringuito ese en el que te metimos y en el que sé que ya no estás (pero como no tengo más señas…), y te sigo contando las anécdotas del Comité de Campaña (hay cosas que no cambian, padre), como están los niños, com está mamá y todo eso.
Y tú, mira de escribir o envía un SMS. Necesito saber de ti, y que me des unos cuantos consejos (es que cuando te explique…).
¡Ah! Que no se me olvide: FELIZ CUMPLEAÑOS (¡¡ya son 64!!)
19 febrero 2007
Ese Caí
Este fin de semana lo he pasado en Cádiz. Una escapada a los Carnavales, a la risa, al desenfado y a la felicidad colectiva.
No hay duda que los catalanes somos gente abierta, acogedora, liberal y tolerante. Pero aquí los pisos son caros, las fiestas son más bien íntimas y a veces la risa es contenida.
Somos el motor de la economía española, tenemos un crecimiento del PIB por encima de la media y políticamente parecemos un oasis en el desierto de la confrontación bipartidista (aunque cada vez menos, parece). Vale, pero esto que nos cuesta tanto esfuerzo personal y colectivo podría verse compensado con un buen plato de gambas, unos erizos de mar y un buen secreto ibérico, regado con unas copitas de un vino oloroso. PERO AL PRECIO DEL SUR.
Y contra la seriedad casi gris de muchos directivos, políticos, dirigentes deportivos e incluso del vecino de la esquina, podríamos vacunarnos, aunque sea una vez al año, con una de los cientos de chirigotas sureñas.
Sin duda, volveré.
24 enero 2007
Justicia material y otras paridas
14 enero 2007
Vale la pena repetir
Hace unos días, un amigo me preguntaba por el cargo político que me gustaría tener. Le confesé, medio en broma, medio en serio, que me gustaría ser Alcalde de Sant Feliu. Olvidé confesar mi otra ilusión: ser Presidente del Congreso de los Diputados.Por eso me hace especial ilusión lo que va a acontecer el próximo viernes, 19 de enero. Ayer encontré en mi buzón la convocatoria de la Asamblea Extraordinaria del PSC en la que se escogerá el cabeza de lista a las próximas Elecciones Municipales (¡jolín!, ya han pasado cuatro años). La Comisión Ejecutiva ha propuesto al actual Alcalde, Juan Antonio Vázquez, y no imagino que haya ningún otro candidato.
No voy a glosar ahora (ya tendré tiempo) sus logros al frente del Ayuntamiento. Pero si quiero detallar las que son, a mi entender, algunas de sus virtudes personales.
Un amigo, Salva, me dijo, sorprendido, que el Alcalde le había contestado un correo electrónico en el que le manifestaba una queja, y que lo había hecho en el mismo día (de ahí su sorpresa). El otro día, Juan Antonio me relataba que había realizado más de 15 llamadas y emails a diferentes ciudadanos en contestación a sus quejas. Haced un cálculo fácil: 15 contactos por 200 días al año (o por 100, da igual). Esa es su principal virtud: la proximidad. A Vázquez se le pueden atribuir defectos, pero no se puede decir que no sea una persona cercana.
Esa es otra de sus virtudes: la responsabilidad. Siempre ha afrontado los problemas, sean los que sean. En los años que he trabajado con él en el PSC, y algunos fueron especialmente duros, siempre ha estado donde tocaba y cuando tocaba, aún a costa de sus intereses personales e incluso de su salud.
Pero si algo le caracteriza es, sin duda, su capacidad de trabajo. Es incansable. Con los ojos rojos, la espalda baldada, dolor de cabeza y fiebre, si se necesita de él, ahí estará. Hablando con un vecino, colgando una pancarta o trabajando en su despacho, pero trabajando.
Como puedo ser muy pesado, lo dejo aquí. Pero he dicho resumidamente lo que quería decir, no sólo porque lo quería decir, sino porque el próximo mes de mayo tenemos que elegir.
Creo, sinceramente, que vale la pena repetir.

09 octubre 2006
Cantando las Cuarenta
Corre por internet un decálogo de las situaciones que demuestran que uno ya tiene una edad. Que si te acuerdas de los payasos de la tele, de Heidi...Esta mañana he tenido la oportunidad de irme haciendo a la idea de que me acerco a los 40.
He ido a ver el primer partido de la liga ACB de baloncesto del Wintertur-FCB Barcelona. En el mismo día en que se celebraba el homenaje a Nacho Solozábal, uno de mís ídolos del bàsquet en la época en la que yo todavía tenía ídolos.
Allí estaba el propio Nacho, Chichi Creus, Epi, De la Cruz, Romay, Lolo Flores, Norris, Davis, Ferran Martínez, ¡¡Brabender!!... Jolín, de este último no se acuerda ni mi hermano, pero yo sí. Allí estaban, riendo, guiñándose el ojo como viejos cómplices que saben lo que el otro está pensando con solo mirarle y verle sonreir.
Intentaba explicarles a mis hijos que estos nombres me hicieron disfrutar y sufrir mucho víendoles jugar, allá por los 80, cuando no existía la línea de tres puntos. Algo así como cuando mi padre me explicaba como le gustaba oir la música de Antonio Machín en la radio.
Como un adolescente, les he pedido autógrafos, les he hecho fotos y los he tocado como lo hacía cuando conseguía bajar a la pista y cruzarme con ellos.
Al entrar en el Palau Blaugrana (hacía unos 20 años que no lo hacía) me he dicho aquello de "¡como pasa el tiempo!". Ese tiempo que no volverá, que queda en el recuerdo y te emociona recordar, pero que no volverá.
Y al acabar el partido, emocionante partido con derrota local incluida, he caído en el pensamiento facilón que expresa eso de "cualquier tiempo pasado fue mejor".
16 septiembre 2006
KINDER SURPRISE

Escribo estas líneas afectado todavía por la resaca producida por el mojito posterior a una noche mágica.
Ayer disfruté como un pitufo en el show "IT'S A KINDA MAGIC" de unos nada falsos QUEEN.
Dicen que todos tenemos un doble y la verdad es que el de Freddy Mercury existe. Cierto que no es el que actuó anoche quien hizo tomar conciencia, con su muerte, hace 15 años (¡como pasa el tiempo!) de que el SIDA también es una enfermedad del mundo occidental.
No fue el quien escribió "I want to break free", un himno que lo mismo sirve para clamar contra la violencia de género como contra las mentiras de Aznar-Acebes (I want to break free from your lies / you're so satisfied / I don't need you), ni quien nos hizo campeones, ya sea de la Champions o de unas elecciones (¿verdad, Angie?).
Pero los cuatro imitadores que ayer mantuvieron en pie durante hora y media a un Teatro Tívoli a reventar han traído a Barcelona al mejor grupo de Rock de la historia, con permiso de Mike Jagger.
Mercury no pudo estar en Barcelona '92, pero el concierto de ayer, en el que llegué a llorar con "We are the Champions", nos devolvió la magia que nunca debimos perder.
Os lo recomiendo.
The show must go on!!
18 julio 2006
XICAT. El millor està per venir


La setmana passada vaig assistir a la II Simulació Parlamentària, organitzada per la XICAT, una associació que aplega estudiants de diverses universitats catalanes amb l’objectiu de conèixer el funcionament de les institucions polítiques del país, i més concretament, del Parlament de Catalunya.
A banda de menjar pollastre cada dia (coses dels menús econòmics), patir la calor juliana de Barcelona i aprendre el “nou català” (ara ja sé que fumar al carrer és diu “pitting”, fer cua és “cuing” i fer cafè “coffing”), he gaudit de la companyia de trenta joves amb una capacitat de crítica política enorme.
He trobat gent defensant els seus teòrics ideals (recordem que era una simulació) amb vehemència i claredat. M’he trobat amb un President simulat del Parlament amb uns coneixements de la història de Catalunya extraordinaris (i un temple de cinema), o un dirigent ultradretà amb TALENt i una gran visió del futur del país (imagineu, pensa que Montilla serà President!!).
Aquests dies he pogut aïllar-me un xic de la meva visió partidista de la política i observar les relacions dels nostres dirigents amb la gent intel·ligent. Els he pogut veure nerviosos (a algú li tremolava la mà), indecisos i, fins i tot molestos, davant els comentaris punyents de les noves generacions de juristes i politòlegs.
En algun altre comentari detallaré el que m’han semblat uns i altres, però ara vull apuntar-los que ja poden anar notant com la cadira se’ls belluga.
Aquesta gent val la pena. Les noves fornades de prohoms i prodones catalanes venen amb força, amb passió i amb ganes de canviar la forma de dirigir el país. Són frescos, llestos i saben el que volen: ser feliços i fer feliços els demés.
Com diu l’himne oficiós: tornaran.
25 mayo 2006
Ladran, luego caminamos o Demándeme señor Rajoy

Quiero hacer una confesión: yo votaré SÍ A L'ESTATUT.
Tengo muchos motivos para hacerlo, casi tantos como artículos tiene el texto aprobado por las Cortes Generales (debo confesar que, lógicamente, algunos no me gustan y otros me la traen al pairo), pero, también tengo muchísimos para no votar lo contrario.
03 abril 2006
URBANIZANDO MIS COSTUMBRES
Este hecho me hico reflexionar acerca de si las patatas son unos tubérculos o son las orejas de los gnomos del Atlántico, que se ocultan bajo tierra.
Es posible que esto sea así, como también es posible que los árboles canten El Manisero, que yo encuentre trabajo o incluso que Reagan sea bueno. Ahora escribiendo en serio, y ya fuera de todo tipo de irregularidades en los párrafos que viene a continuación de éste, por el hecho metafísico que comporta la fuerza de la gravedad del tema, podemos afirmar que hacer auto-stop es peligroso. Y es peligroso porque nos podemos encontrar con algún desaprensivo que nos quiera hacer algo por la fuerza. Y, como todos sabemos, Fuerza es igual a Trabajo por Espacio, y no nos conviene. Debemos oponernos a toda aquella ley que diga lo contrario, y si es preciso ir a la güelga, porque la situación es insostenible.
Si hacemos un estudio exhaustivo del párrafo siguiente: "yo quisiera decirle que la quiero / pero me da miedo lo que ella pensará / porque su amor para mí es como un sueño / quisiera verlo hecho realidá", detonamos rápidamente –dejando de lado toda relatividad einsteiniana, con todo lo que comporta– que las pautas seguidas por el autor no son las adecuadas para la situación sentimental de su gato. No se puede jugar tan trivialmente con las perspectivas matrimoniales de los felinos–amigosdelhombre. No es una cuestión que deba tratarse entre personas no iniciadas en el tema, sino que es competencia de un Consejo de Ministros. En todo caso, la sociedad gatuna puede pedir apoyo al Defensor del Zoo.
Pero volvamos al tema que hoy nos entretiene, o nos entrefalta: ¿POR QUÉ LOS HIGOS SON VERDES?
Al respecto podemos apuntar que la situación no es del todo propicia para hablar del tema, sobre todo después de los disturbios de los últimos días en el Bronx. Además, Julio Iglesias ha abandonado temporalmente su casa de Bunholeiros da O Sierra. Quizás ha sido este último hecho, calificable de histórico, el que ha propiciado la caída en picado del dólar en Luxemburgo. La caída ha sido tan estrepitosa que ha tenido que ser ingresado en la UVI (Union Vinicolote Internacional) de un hospital de Québec. Ha sido visitado, en su residencia de la Casa Blanca de Guachintong, Ronald Reagan. Y ha sido visitado por el más grande importador de cosméticos de toda la historia del mundo: la Pantera Rosa. Y no es piratería, pero el Presidente ha quedado muy satisfecho del estado de salud de su compañera de cine. “Está muy favorecida. Tiene los colores muy vivos. No está nada pálida” –comentó al finalizar la entrevista–.
Pienso que si todos los gatos fueran pardos los negros de Sudáfrica no estarían tan reprimidos, y que Gorvachov se metería a cura. Y es que se piensan que todo el mundo es orégano, y que es oro todo lo que reluce. No saben que el que a hierro mata, a hierro muere; que diciendo con quien andas dices cómo eres y que dos y dos son cuatro.
En resumen, que si nos apretamos el cinturón un poco, igual podemos llegar a la Luna, y si no... a retrasar los relojes.
Sant Feliu de Llobregat, 26 de septiembre de 1985.
PD: ¡Llueve! Por tanto, vacune a su perro.
22 marzo 2006
A los ojos de la serpiente
No espero que leas estas líneas, pues no me arrogo la importancia social que tú sí te das, pero he llorado tanto con tus fechorías que me creo en el derecho de pedirte que no me falles.
Te creí cuando dijiste que matarías a Miguel Ángel si no se cumplían tus exigencias. Y lo hiciste.
Te creí cuando dijiste que las bombas de Madrid no eran tuyas. El tiempo te da la razón.
Y ahora, cuando me dices que me quieres dejar en paz, que no volverás a hacer lo que hiciste con Ernest, con Gregorio, con Miguel Ángel y con tantos pedros, marías, antonios o encarnas, te quiero creer.
Quiero que tu nombre sea historia.
Quiero que mis hijos sepan de tus “hazañas bélicas” por los libros y el cine, como ahora leen que en este país hubo una guerra y que los nazis fueron responsables del Holocausto.
Quiero que, de verdad, me dejéis en paz.
No olvidaré lo que pasó con mis compañeros, con mis vecinos. No.
No te prometo olvido, pero si cumples tu palabra, te prometo perdón.
Serpiente, no me falles y no te fallaré.
11 marzo 2006
Esto no chuta

Veamos los hechos, según las noticias de prensa: una niña de 5 años, es maltratada desde hace al menos 4 meses. La visitan dos hospitales, conocen del tema dos juzgados, dos cuerpos de policía y dos servicios sociales municipales.
No cabe duda de que el Estado de Derecho ha funcionado y funcionará. Ante la denuncia, el juzgado se pone en marcha, la policía actúa, etc. Y los culpables tendrán un juicio con todas las garantías y ajustado a la Ley. Pero el Estado Social, el que nos debe hacer iguales en la diferencia, el que debe protegernos de las injusticias del Derecho Positivo puro y duro, el que debe tener el respeto por los Derechos Humanos como pilar sobre el que sustentarse, no ha funcionado.
Por partes.
¿Qué hacen los educadores de la niña ante las evidencias de maltrato? O no enterarse o mirar a otro lado. Mal, muy mal.
¿Y los servicios sociales? Mirar las musarañas (una de las asistentas sociales que vio a la niña ha declarado que, como era nueva, no supo qué hacer). Con independencia de la posible responsabilidad civil de la asistenta social y la patrimonial de la Administración –de la que pienso discutir un poco con el Dr. Seuba cuando tengamos un rato y un par de patxaranes– existe una responsabilidad moral y política que debería hacer pensar a alguien en dimitir.
La Justicia. Por lenta, injusta. ¿A Su Señoría no se le ocurre método más rápido de pedir la intervención policial que enviar una carta por correo ordinario en mitad de las fiestas navideñas? Tardó 18 días en llegar, en los que quizás la niña siguió sufriendo maltrato físico ¿No tienen teléfono, ni fax, ni correo electrónico ni, si me apuran, tam-tam? Además, se equivocan de cuerpo policial (bastante liado está el tema como para que además los jueces no sepan quién es quién). Por cierto, si un abogado se equivoca de juzgado al presentar una demanda puede llegar a sufrir las burlas de sus colegas y ser denunciado por su cliente por incompetente (más tema para el amigo Seuba). ¿Pasará lo mismo con S.S.?
Y lo de la Policía… también sin nombre. Reciben la orden por correo, y por correo contestan que ellos no tienen competencia (sale y sale el dualismo competencia / incompetencia). Tampoco tienen fax, teléfono o tam-tam.
¡QUE ALGUIEN LES EXPLIQUE QUE LOS MALTRATOS EN EL ÁMBITO FAMILIAR NO SON CUENTOS CHINOS!
Ya habrá quien diga que la culpa es del Estatut y de la falta de coordinación entre policías, y tal y tal. Quizás. También hay quien se frote las manos para pedir un Estatut mejor, para que tengamos justicia catalana, policía catalana y servicios sociales catalanes. También quizás. Pero, a estas alturas de la película, y con una niña, que podría ser mi hija, que tiene la edad de David y su inocencia y su mirada de ángel y sus preguntas inocentes e inteligentes y sus abrazos de amor sincero, me da igual si la cagamos a la catalana o al pil-pil.
19 febrero 2006
Alter pollus cantorum
No hace muchos días, un amigo me llamó para decirme que su hija, de 21 años, tenía un aviso del juzgado para que pasara a recoger una notificación urgente e importante. Pensando quizás que pudiera estar metida, aún sin saberlo, en algún lío, la acompañó. Las noticias no eran malas (en principio): la chica tenía que comparecer al día siguiente en la Audiencia Provincial para una selección de jurado. 01 febrero 2006
PARTICIPAR O DECIDIR

Sé que lo que voy a escribir será para muchos políticamente incorrecto, pero...
Ayer asistí a la reunión del Pleno del Ayuntamiento de mi ciudad.
Quiero decir que hace muchos años que mes a mes asisto a estas reuniones, en las que se discuten y deciden muchos asuntos que nos afectan directamente a todos cuantos vivimos en sus casas y disfrutamos de sus espacios. Y quiero decir que siempre he sentido admiración por las 21 mujeres y hombres que, al menos una vez al mes, tienen que tomar decisiones no siempre comprendidas, muchas veces criticadas y algunas veces absolutamente y objetivamente equivocadas.
Desde hace unos 4 años, es común que en las reuniones del Pleno intervengan representantes de entidades vecinales, para expresar las quejas de sus representados o para solicitar tal o cual intervención municipal. Debo aclarar que últimamente las reivindicaciones vecinales se han ido sustituyendo por simples críticas políticas, a mi entender impropias y sospechosamente calcadas a las críticas políticas de determinado partido, pero ese es un asunto que daría para otro comentario más extenso.
Como decía, las intervenciones de representantes de entidades es cada vez más común. Hasta aquí, todo es razonable. Pero lo que no puedo entender es lo que pasó ayer. Me explico.
Una entidad hace una solicitud al Pleno para que se actúe de determinada manera sobre el territorio (la concreción es innecesaria, pero aclararé que versaba sobre el transporte público y el futuro recorrido del tranvía). Y pide, de manera expresa que se convoque una consulta popular para que el Ayuntamiento actúe en el sentido que "el pueblo" se exprese.
Ante la negativa -no recuerdo si expresa o tácita- del gobierno municipal, el portavoz de la entidad lo acusa de antidemocrático y manifiesta que esa actitud es una burla a la democracia.
Vamos a ver. La democracia implica varias cosas: una, que todas las opiniones son legítimas, TODAS, también la de los políticos; otra, que toda actuación política debe hacerse con respeto a las normas que EL PUEBLO, de forma directa o por la vía representativa, ha dictado. Y esas normas dicen que los representantes del PUEBLO en el municipio son los concejales, DEMOCRÁTICAMENTE elegidos por sufragio universal. Dicho de otra manera, con todo el respeto del mundo y para que nadie se confunda, a mi me representan en la institución los 21 concejales que ayer se reunieron y no uno o cincuenta presidentes de una o cincuenta entidades a las que uno se puede adherir o no.
Pero es más. Me niego a tener que decidir sobre aspectos complejos de la gestión de la ciudad. Quiero opinar, pero no decidir. Para decidir ya elegí -elegimos-. Esa es la diferencia entre la participación (opinión, trabajo conjunto, toma en consideración de las inquietudes de la sociedad...) y la dictadura del proletariado (?).
No quiero un sistema político asambleario. Me gusta el sistema representativo, que debe mejorar y evolucionar hacia un sistema más participativo, pero que no tiene nada que ver con un sistema basado en la ley del más gritón.
Claro que pensándolo bien, deberían convocarse referéndums para decidir las subvenciones a conceder a las entidades o para decidir si deben poder usar tal o cual local público.
27 enero 2006
200 anys de no-evolució
Feia dies que tinc abandonat el meu quadern. Algun amic fins i tot m'ho ha retret, la qual cosa és tot un honor, dons vol dir que hi ha algú a l'altre costat. De totes maneres, hi ha una explicació: fins fa quatre dies estava concentrat en la LEC, el Codi de Successions, la Llei Concursal, els Concordats amb la Santa Seu (dona per obrir una pàgina específica, us ho asseguro) i la Llei General Tributària. Enteneu que estigués off line, oi? En aquests dies de més tranquil·litat intel·lectual he començat a rellegir un dels meus autors preferits, Mariano José Larra, el gran assagista del segle XIX (ostres, ja ni tan sols del segle passat!!) i m'estic adonant de que aquest país (posseu la frontera on volgueu, ja sigueu pro-estatut, anti-estatut o pro-preàmbul) no ha canviat en els darrers 200 anys.
Continuen existint els mateixos esteriotips que descriu Larra, amb la diferència de que ell els descriu amb molta sutilesa i ara li diríem (oi, Félix?), simplement gilipolles.
Continua existint el senyor que parla sense saber de que parla però vol fer veure que sap molt del que parla. És el que podriem dir un enteradillo.
Total, el gilipollisme és una manera d'entendre la vida. I el més fotut és que ens creiem que som una societat avançada. PAÍS!!
31 diciembre 2005
Feliz 2006, o lo que el humo se llevó

19 diciembre 2005
Boicots y otras hipocresías
La señora en cuestión argumentaba, con acierto, que el boicot al cava catalán, aparte de una indecencia, era una barbaridad, ya que el vidrio, el corcho, el papel, etc. necesario para la distribución del cava se produce fuera de Catalunya. Pero lo mejor vino cuando alguien le preguntó:
-¿Y de quién es la idea del boicot?
-Del PP, por supuesto. Pero el origen está en el tripartito. Si estos no gobernaran, el PP no haría estas cosas.
¡Genial! No merece más comentarios el silogismo. Se descalifica por si solo.
Pero el tema me hizo pensar sobre la hipocresía que envuelve el tema del ya famoso boicot.
La gente es libre de comprar lo que quiera y dejar de comprar lo que le dé la gana. Pero lo que no es aceptable es tanta hipocresía en los argumentos. Me explico.
¿Cuántos patriotas (de hojalata o de madera, es igual) han dejado de consumir productos de empresas que contaminan nuestras aguas, matan nuestra flora o ponen en peligro la fauna?
¿Cuántas de ellas han dejado de ponerse abrigos de visón (especie en peligro de extinción)?
¿Han dejado de adquirir productos fabricados por empresas que usan niños como mano de obra?
¿Se niegan a consumir lo que producen las empresas que pagan menos a las mujeres por el hecho de ser mujeres?
¿Siguen comprando artículos producidos por empresarios que no respetan los derechos de los trabajadores?
¿Usan papel reciclado o satinado?
¿Cuántos de estos boicoteadores (de aquí o de allá) han visionado alguna vez pornografía infantil?
Y podría seguir.
Yo confieso que me gusta el jamón extremeño porque es bueno, el vino de La Rioja por su calidad, las naranjas valencianas y los zapatos de alicante. Y la ropa debe ser china, supongo, por aquello de la globalización.
Y también confieso que no reciclo de que debería y que no miro los códigos de conducta corporativa de las empresas a las que compro.
Será que no soy buen patriota, ni de estos ni de aquellos.
14 diciembre 2005
Podríamos hacer caso a los niños

Los pensamientos de los niños suelen ser simples y sorprendentes, pero no por ello debemos obviarlos.
Lo que os voy a contar me pasó con mi hijo David, de sólo 5 años, hace unos días.
No recuerdo el inicio de la conversación, pero en un momento le dije que su abuelo, mi padre, no cobraba mucho dinero. Mi hijo, sorprendido, me contestó "¡Pero si el yayo trabajaba haciendo coches! ¿Por qué no cobraba mucho?". Le expliqué que en la Seat no tenían grandes sueldos (algunos están a punto de perder su salario, incluso).
Casi enfadado, me contestó "¡Pero, papá, si Fernando Alonso, que sólo conduce coches cobra mucho dinero!, ¿como puede ser que los que los fabrican cobren poco?".
La frase me dejó pensativo. Carl Marx hizo todo un tratado sobre teoría económica, en el que, en resumen, venía a decir lo mismo. Y mi hijo, que va a P-5, ya ve claro que esto de la diferencia de clases no está bien.
Sólo espero que la sociedad de consumo no le estropee tan bello pensamiento.